En la zona de la operación militar especial las unidades médicas de las Tropas Aerotransportadas de Rusia operan para salvar la mayor cantidad posible de vidas. Mientras los paramédicos rescatan a los heridos bajo fuego constante, en los hospitales de campaña los cirujanos son capaces incluso de extraer un proyectil sin explotar y asegurar la supervivencia del paciente. A medida que la guerra se recrudece, el personal médico convierte cada intervención en una lucha sin cuartel contra la muerte.